La "Cuota" de vinculación
La vinculación impuesta genera solamente permanencia. La vinculación positiva genera lealtad.
En muchos sectores, la vinculación se mide en número de productos. Cuantos más contratos, mayor resistencia al cambio. La ecuación parece sencilla: multiplicar puntos de contacto para blindar al cliente. El problema es cuando la vinculación deja de ser una consecuencia y se convierte en una condición.
La verdadera vinculación no nace de acumular productos, sino de construir confianza.
Y ahí es donde entra la vinculación positiva.

